Anillos inteligentes: ¿pueden sustituir a los relojes inteligentes? | Tu tecnología | País


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Durante años, los relojes inteligentes han sido el rey indiscutible de los wearables. Pero una categoría de productos más discreta:anillos inteligentes– comenzó a ganar fuerza. Y no es sólo una cuestión estética: con cada nueva generación de estos dispositivos Aumentan la capacidad de medir parámetros relacionados con la salud y la actividad, y algunos ya prometen lo mismo que los relojes, pero sin pantalla. La pregunta inevitable es: ¿puede realmente un anillo sustituir a un reloj inteligente?

Qué miden los smartrings (y cómo lo hacen)

Los anillos inteligentes funcionan como pequeños laboratorios biométricos: en su interior integran sensores ópticos que pueden medir de forma discreta y continua variables como la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno en sangre o la temperatura corporal. Usar un dedo en lugar de una muñeca tiene sentido desde un punto de vista técnico, ya que esta área es particularmente rica en vasos sanguíneos, lo que permite mediciones más consistentes y, en algunos casos, más estables. A partir de todos estos datos, construyen métricas más complejas relacionadas con el sueño (REM, sueño profundo y ligero), el estrés (a través de la variabilidad de la frecuencia cardíaca) y la actividad diaria (pasos, calorías, movimiento).

Como ejemplo, podemos citar uno de los modelos más completos: Anillo redondo 2que mide hasta 140 señales agrupadas por varios indicadores. Así, para las enfermedades cardiovasculares, registra la frecuencia cardíaca, la frecuencia cardíaca en reposo, la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), la frecuencia cardíaca mediante ECG puntual y el nivel de oxígeno en sangre (SpO₂); datos que se utilizan para identificar deficiencias, evaluar la recuperación y evaluar el estrés fisiológico. También mide la temperatura de la piel y la frecuencia respiratoria, lo que resulta útil para detectar cambios en el cuerpo (como fiebre, fatiga o cambios hormonales), y analiza la duración total del sueño, las fases (ligero, profundo y REM), la latencia, los descansos, la respiración nocturna y la coherencia horaria, generando una puntuación que ayuda a evaluar la calidad del descanso y su impacto en la recuperación. Por otro lado, durante la actividad, realiza un seguimiento de los pasos, las calorías, la intensidad, la frecuencia cardíaca del ejercicio, el consumo máximo de oxígeno estimado y el volumen de actividad para cuantificar el esfuerzo y su impacto en la condición física. Toda la información se organiza en torno a métricas agregadas como el nivel de energía, la tasa de recuperación o el estrés, derivadas principalmente de la VFC, que sirven para guiar decisiones del día a día como cuándo hacer ejercicio, descansar o ajustar hábitos.

También existen modelos enfocados a la salud de la mujer, como Enlaces de Renfoque tiene una opción de menú enfocada en el seguimiento del ciclo: se deben registrar fechas para obtener información sobre los ritmos corporales y comprender mejor la salud global. Así, se incluyen la fecha del último período menstrual y la duración del ciclo; pero también ofrece la posibilidad de añadir síntomas diarios relacionados con dolor, acné, apetito o cambios en la piel. Al mismo tiempo, se identifican patrones que permiten mejorar el autocuidado.

Experiencia de usuario: dónde ganan los anillos

Si hay un área en la que los anillos inteligentes son claramente superiores a los relojes inteligentes es en la comodidad. Son ligeros, discretos y, sobre todo, diseñados para usarse las 24 horas del día. No interfieren con el sueño (lo cual es clave si el objetivo es medir el descanso) y el usuario olvida que los lleva puestos. Y para un dispositivo diseñado para medir hábitos continuamente, esto es una gran ventaja. Es más, la ausencia de una pantalla elimina una fuente constante de distracción: no hay notificaciones, mensajes o aplicaciones a las que recurrir; Sólo datos que se ven directamente en el teléfono móvil.

Por otro lado, suelen tener mayor autonomía: la mayoría de modelos funcionan sin recargar durante varios días o incluso una semana. Y esta cifra sigue creciendo: una de las más avanzadas en este aspecto es Anillo ultrahumano Proque proporciona hasta 37 días completos sin necesidad de recargar, y también viene con un estuche similar al estuche de los auriculares True Wireless, que extiende esa capacidad a 45 días. Este accesorio, llamado PRO Charger, es muy singular: tiene incorporado su propio sistema de carga magnética (UltraSnap), en el que el anillo “encaja” físicamente en el estuche. Este mecanismo no solo es más fácil de usar (simplemente déjelo caer), sino que también está diseñado para generar menos calor que la carga inalámbrica estándar, lo cual es importante para una duración prolongada de la batería. Además, este modelo en concreto implementa varias funciones “inteligentes” poco habituales en dispositivos de este tipo, como la posibilidad de guardar la información de las llamadas durante hasta un año en ausencia de comunicación, la función de buscar un cargador en caso de pérdida…

¿Qué tienes que perder respecto a un reloj inteligente?

Aquí es donde se equilibra la balanza. Los relojes inteligentes siguen siendo un dispositivo mucho más versátil porque, además de registrar métricas relacionadas con la salud y la actividad, también permiten leer y responder notificaciones, utilizar GPS en tiempo real, registrar entrenamientos específicos en detalle y ejecutar aplicaciones.

Los anillos son dispositivos pasivos: recopilan información pero no interactúan con el usuario en tiempo real. Esto los limita especialmente en los deportes. Si alguien corre, monta en bicicleta o hace ejercicio intenso, el reloj sigue siendo más útil, tanto por su precisión como por su funcionalidad (mapas, ritmos, VO2 máx, etc.).

¿Para quién cada uno?

La realidad es que la elección entre uno u otro dependerá en gran medida del usuario y de lo que necesite. De esta forma, los anillos inteligentes pueden sustituir a los relojes inteligentes en perfiles que priorizan la salud y el ocio sobre el deporte, aquellos que buscan un dispositivo discreto y que no distraiga y aquellos que ya utilizan su teléfono móvil como centro de notificaciones.

Sin embargo, para los atletas ocasionales, aquellos que desean interacción en tiempo real o necesitan funciones avanzadas, los relojes inteligentes siguen siendo esenciales. En cualquier caso, la tendencia no es sustituir, sino combinar ambos dispositivos: un anillo para monitorización constante, un reloj para actividad y notificaciones.

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